Entrevista Directora Revista Paulai >>ir a todas la revistas>>>
Creo que tu pregunta apunta a un anhelo bien legítimo, y es el anhelo de una industria profesionalizada. Es difícil para mí decirte cuán profesional está la cosa en nuestro país porque en el rigor de lo que conlleva ese término, siento que nada lo es tanto. En ningún aspecto de la vida en Chile siento que las cosas se hagan tan profesionalmente, y de alguna extraña manera, creo que eso me gusta.

¿Cómo estamos en comparación
con el resto del mundo?
Somos, al igual que en el resto de
las profesiones creativas, grandes
recreadores de tendencias que otros
ya han marcado para nosotros. El
salto cuántico para que se invierta
la ecuación requiere de mucho dinero
y de más lobby y marketing del que
seamos capaces de imaginar. No es
tan solo creatividad lo que se
necesita. Se necesitan voces
editoriales potentes, influencias
efectivas que hagan que las personas
adecuadas reparen en lo que se hace
en Chile.
¿Qué cambios importantes
has visto tú en los últimos años?
Creo que los cambios más
importantes tienen que ver con la
consolidación o supervivencia que
han tenido nuestros diseñadores
nacionales. Pudiendo perfectamente
haber sucumbido ante la voracidad de
las grandes tiendas, el diseño de
autor cada día es más valorado. En
ese espacio quisiera ser muy clara
en la labor inmensamente importante
de personajes como Manuel Rojas,
quien por años ha trabajado con los
jóvenes talentos, dándoles un
espacio de difusión y una voz a
través de los “encuentros de la moda
independiente”, lugar desde donde
han salido prácticamente todos los
que hoy se han consagrado.
¿Crees que los últimos
eventos que han sido llamados
fashionweeks han sido verdaderamente
profesionales?
Creo que Pasarela Santiago
es lo más importante y necesario que
pudo pasarle a nuestra moda. Creo
también que es la evolución natural
que necesitaban los encuentros de la
moda independiente.
¿No sientes que el
ambiente de la moda en serio tiende
a confundirse con lo que es
farándula y lo “chabacano”?
Creo que no hay siquiera un
espacio en el que se confundan. Los
límites están clarísimos. La moda
tiene sus canales de difusión muy
definidos, al igual que la farándula
tiene los suyos. Los personajes no
se repiten en los dos ambientes.
Simplemente no tiene nada que ver.
Por ejemplo, las modelos de la
televisión, que es el canal de
difusión supremo de la farándula, no
tiene nada que ver con las modelos
editoriales o con las modelos que
ves en los desfiles serios.
¿Hacen falta medios de
comunicación que cubran lo que
realmente es moda?
Para mi sorpresa hay varios blogs
que están comenzando a hablar de
moda, y que lo hacen muy bien. Cada
vez hay más voces y se entiende más
cabalmente la importancia
sociológica que tiene la moda.
¿Cómo lo haces en tu
trabajo para definir lo que es bello
y elegante?
Pensando con la guata, y dejando que
ella me hable dictatorialmente.
¿Crees que existe el
glamour en Santiago? ¿Existen
personas con verdadero estilo?
Creo que Chile no es un país para
glamoures. El glamour es un espacio
que para tenerlo hay que tener
demasiadas cosas solucionadas antes.
Creo que es pretencioso e
innecesario hablar de él o buscarlo.
Con respecto al estilo, siento que
estamos rodeados de gente muy
estilosa, mucha y muy.
¿Crees que los chilenos visten bien o tienen buen gusto? Creo que no nos vestimos particularmente bien. Pero lo haría extensivo a varios países de nuestro continente. Desde luego a todos nuestros vecinos.
¿Cuáles son tus
prioridades al elegir tu ropa:
calidad, moda, precio, exclusividad…
?
Calidad.
¿Qué diseñadores te
gustan?
Muchos para enumerarlos.
¿Crees que en Chile hay
diseñadores de calidad?
Creo que hay muchos. En Pasarela
Santiago entendí que eran muchos más
que los que yo pensaba. Todos
quienes participaron ahí me parecen
diseñadores de calidad, más unos
cuantos que no estuvieron. Pero
claro que tengo mis debilidades.
Para mi, el trabajo de Pola Thompson
para Pituqui-Pinaqui es
sencillamente conmovedor.
¿Qué crees que específicamente le falta a Chile para convertirse en un país que esté a la vanguardia en lo que es moda? Que tan sólo uno de nuestros diseñadores sea elegido para vender su ropa en tiendas como Colette en Paris, o Club Chocolate en Sao Paulo, y comience a girar una bola de nieve que no se detendrá.



